Descubrimiento en Pruebas Rápidas de Baterías
Isidor Buchmann
Cadex Electronics Inc.
Isidor.buchmann@cadex.com
www.buchmann.ca
February 2001
Cuándo le pregunté a un gran fabricante de baterías,
"¿Es factible realizar
pruebas rápidas en baterías?", el ingeniero
contestó con tono firme: "No." Su conclusión
se basó en la dificultad de usar un método universal
de prueba aplicable a todas las aplicaciones de batería,
desde comunicaciones inalámbricas a la informática
móvil hasta herramientas de potencia en montacargas
y vehículos eléctricos.
Varias universidades y compañías, incluso
Cadex Electronics, están
esforzándose por encontrar una solución manejable
a la verificación rápida de baterías.
Se han probado muchos métodos, y algunos han fallado
por ser inexactos e impracticables.
Al estudiar las características relacionadas con
el estado de salud y el estado de carga (SoH y SoC respectivamente)
de las baterías se pueden observar algunos efectos
interesantes. Desgraciadamente, estas propiedades son irregulares
y no lineales, y lo peor de todo, los parámetros son
únicos para cada tipo de batería. Esto hace
que sea difícil crear una fórmula que se aplique
en todas las baterías.
A pesar de estas complejidades aparentemente insuperables,
la verificación
rápida de baterías es posible. Pero la pregunta
que uno se hace es, "¿Qué
exactitud tendrá, y cómo se adaptará
a composiciones químicas
permanentemente cambiantes en las baterías?"
El secreto de las verificaciones rápidas de batería
yace en entender cómo se utiliza la energía
de la misma. Las cargas de la batería varían
desde picos cortos de corriente para un teléfono mobil
digital (PCS, GSM), a cargas importantes intermitentes en
herramientas de poder, y alimentación de una corriente
constante en las computadoras portátiles.
El primer paso para obtener lecturas de verificación
rápida es medir la
resistencia interna de la batería, a menudo llamada
impedancia. Las mediciones de impedancia toman sólo
unos segundos y proporcionan una indicación bastante
exacta de la condición de la batería, especialmente
si se tiene una lectura de referencia de una buena batería
para compararla.
Desgraciadamente, la medición de impedancia proporciona
nada más una idea aproximada del rendimiento de la
batería. Las lecturas se ven afectadas por distintas
condiciones de la batería que no siempre pueden controlarse.
Por ejemplo, una batería totalmente cargada que acaba
de ser retirada del cargador muestra una impedancia más
alta que una que ha quedado inmóvil durante unas horas
después de la carga. La impedancia elevada se debe
al ruido electro-químico que existe después
de la carga. El permitir que la batería descanse una
o dos horas, la normalizará. La temperatura también
afecta las lecturas. Además, el proceso químico,
el número de celdas conectadas en serie y la capacidad
de una batería, tienen influencia sobre los resultados.
Muchas baterías también contienen un circuito
de protección que distorsiona otras lecturas.
La cambiante batería de litio
En una reciente conversación con un fabricante importante
de baterías de
Litio-ion, aprendí que los procesos químicos
de las baterías de litio cambian
cada seis meses. Se van descubriendo nuevas composiciones
químicas que brindan mejores características
de carga, capacidad más elevada y vida de almacenamiento
más prolongada. Aunque son beneficiosas para los
usuarios, estas mejoras hacen estrago en los equipos de pruebas
de baterías, los cuales basan sus algoritmos de prueba
rápida en parámetros fijos. Permítanme
explicar porqué estos cambios en la composición
de la batería afectan los resultados de las pruebas
con probadores rápidos.
Las primeras baterías de Litio-ion mostraban una
caída gradual de tensión
durante la descarga. Con las baterías más nuevas
de litio, se puede lograr un voltaje más plano. Dichas
baterías proporcionan un voltaje más estable
durante la mayor parte del ciclo de descarga. La caída
rápida de voltaje sólo ocurre hacia el final
de la descarga.
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