¿Las devoluciones de baterías tienen que ser
un problema de un millón
de dólares?
Análisis crítico de
las devoluciones de baterías bajo garantía y
cómo
resolver el problema
Isidor Buchmann
Cadex Electronics Inc.
isidor.buchmann@cadex.com
www.buchmann.ca
En el creciente mercado
de la telefonía móvil, muchas baterías
se devuelven a los distribuidores de teléfonos móviles
antes de que se seque la tinta de la factura. La queja más
común del consumidor es tiempo de operación
"menor al esperado".
Las razones de este fracaso son varias. Quizás la
batería no fue estructurada adecuadamente en la fábrica.
Quizás las unidades permanecieron en una repisa demasiado
tiempo o se han descargado profundamente. La preparación
incorrecta del cliente también puede tener parte de
culpa. La verdadera razón del tal fracaso quizás
nunca se conocerá. Para satisfacer al cliente y cumplir
con la garantía, las tiendas entregan una batería
de reemplazo, sin hacer ninguna pregunta. ¿Pero qué
pasa con la batería devuelta?
La mayoría de los distribuidores simplemente no están
equipados para manejar la cantidad de baterías devueltas.
Usualmente, el distribuidor envía la batería
al fabricante para su reconocimiento. Así es como se
transportan camionadas de baterías "sin valor",
las cuales se apilan en almacenes para ser eventualmente recicladas
a un elevado costo. El costo de cambio, tiempo perdido por
el personal de menudeo, envío y almacenaje llega a
ser un problema de múltiples millones de dólares.
En una reciente visita a Europa, un empleado de Cadex se
enteró que un
importante fabricante de teléfonos había recibido
17 toneladas de baterías
falladas en un año solamente. Las baterías fueron
acumuladas en grandes barriles para ser recicladas. Asimismo,
el empleado descubrió que 15,000 baterías de
NiMH fueron devueltas al fabricante semanas después
de la aparición de un nuevo teléfono. Al realizar
una verificación de las baterías falladas con
un analizador de baterías Cadex C7000, la mayoría
de las unidades fueron recuperadas.
En otra ocasión se supo que un total de 14,000 baterías
Li-ion fueron devueltas a un proveedor norteamericano de teléfonos
móviles. Se determinó que sólo 700 unidades,
o sea 5 %, fallaban. Diez muestras al azar de estas baterías
falladas fueron enviadas a Cadex para realizar otras comprobaciones.
El laboratorio de Cadex informó que cada una de estas
unidades tenía una falla genuina.
Un centro de servicio europeo envió 40 baterías
Li-polímero muy avanzadas a Cadex para ser evaluadas.
Estas unidades habían fallado en campo y habían
sido devueltas al centro de servicio al cliente. Al realizar
el servicio de las baterías con un analizador de baterías
C7000, se determinó que 37 unidades estaban totalmente
en servicio con capacidades por encima del 80 por ciento e
impedancias menores a 180 mili ohmios. Entre las tres unidades
con falla, una tenía una lectura de capacidad del 21
por ciento y dos unidades estaban en cortocircuito.
Los fabricantes de teléfonos móviles informan
que el uso de equipo de análisis de batería
puede restaurar de 80 a 90 por ciento de las baterías
devueltas. El siguiente 10 a 20 por ciento, el cual no se
recupera fácilmente con el servicio básico,
puede restaurarse a menudo con programas prolongados. Sólo
un pequeño porcentaje de baterías devueltas
bajo garantía tienen signos de fallas que no pueden
corregirse.
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